Foro Plantas
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Arbustos los comodines de nuestro jardín

Dalia

Arbustos los comodines de nuestro jardín
« en: 23 de Septiembre de 2015, 05:43:45 pm »

Formando grupos o aislados, como fondo para destaque de otras plantas o como punto focal, en cercos perimetrales o como tapizantes, en macetas o jardineras, los arbustos nos ayudan a dar forma y color al jardín durante todo el año, proporcionando verticalidad y volumen con su follaje.
El tamaño del jardín define la cantidad y porte de los ejemplares que pondremos. Hay algunas reglas que no fallan: ponerlos en número impar formando grupos definidos y sencillos, respetar el tamaño final de cada uno, y no amontonarlos para que se distingan unos de otros.
Lo más difícil de lograr es que los diversos follajes se entremezclen y se complementen sin que unos tapen a otros.
La clave del éxito es elegir bien las especies, respetar las distancias de plantación y realizar las podas adecuadas.
Bien usados y respetados son fantásticos.
¿Planta grande o árbol pequeño?
Son plantas a escala humana, que exhiben su belleza a la altura de nuestros ojos; no nos obligan a mirar hacia arriba, como los árboles, ni hacia abajo como las florales.
Los arbustos tienen tallos leñosos, no tiernos. A diferencia de los árboles, que suelen tener un tronco único, son generalmente ramificados desde la base. Su altura no supera los 5 m, pero es frecuente mantenerlos entre 1 y 2 m de alto. A algunos, que dejamos crecer más alto, solemos llamarlos arbolitos, como la camelia (Camellia japonica), la adelfa (Nerium oleander), la espumilla (Lagerstroemia).
Jardín lindo todo el año
En nuestro país podemos darnos el lujo de disfrutar la belleza del jardín los
doce meses del año. Los arbustos nos ofrecen una gama amplísima de formas, texturas, aromas y colores a lo largo de las estaciones. A la hora de decidir, busquemos informarnos sobre los valores estéticos de las especies candidatas.
Flores. Grandes, chicas, en panojas, solitarias, exóticas o sencillas. Salvo el negro puro, encontramos todos los
colores en la floración de los arbustos.
Hojas. Todos los matices de verde (claro, amarillento, oscuro, brillante); variegadas (verde y blanco, verde y amarillo); verde con manchas (amarillo o blanco); rubras (púrpura); grisáceas (plateadas, glaucas).
Frutos. Blancos, amarillos, naranjas, rojos, morados, azules, negros; de primavera, de otoño, en algunos casos comestibles, en otros únicamente decorativos.
Aromas. Varias especies de arbustos tienen flores u hojas muy perfumadas, sea durante todo el día o a ciertas horas.
Diseño: algunas pautas
Altura. Los de primera magnitud van detrás, a continuación los de segunda magnitud y por delante los de tercera magnitud.
Follaje. Poner los arbustos de follaje persistente al fondo; delante los de follaje caduco. Los más difíciles de ubicar son los de follaje semipersistente, porque pierden las hojas casi entrada la primavera, cuando todo está brotando.
Primera magnitud: más de 2 m de altura.
Segunda magnitud: 1 a 2 m de altura.
Tercera magnitud: menos de 1 m de altura.
Follaje persistente o perennifolio: sus hojas se renuevan permaneciendo con follaje verde todo el año.
Follaje caduco o caducifolio: pierden totalmente sus hojas a comienzos del otoño e invierno. Según la especie con un llamativo cambio de color antes de la defoliación (cuando caen las hojas).
Follaje semipersistente: dependiendo de la temperatura pierden total o parcialmente las hojas.
 Del verano al otoño: hibisco, pyracantha, cotoneaster
La herencia de nuestros antepasados europeos también se deja ver en los jardines: los inmigrantes trajeron las plantas que estaban acostumbrados a ver, que eran parte de su paisaje natal. Cotoneaster, pyracantha , viburno, ligustro, laureles, eleagnus, boj llegaron a nuestro país como exóticas y se hicieron tan comunes que hoy las consideramos un ornamento clásico de parques, jardines y avenidas. Entrado el siglo xx se les unieron otras exóticas, como el hibisco, que se volvieron igualmente populares.